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Historia
de Doñana

Doñana es la historia de muchas historias. Historias que se cuentan o se escriben día a día, siglo tras siglo, desde los orígenes.

Ahí están los datos más recientes contenidos en tesis doctorales, artículos científicos, cuadernos de campo, libros, exposiciones y acuerdos políticos entre otros documentos que nos recuerdan constantemente que Doñana es un Patrimonio de la Humanidad, una Reserva de la Biosfera, un Humedal de Importancia Internacional. Un bien común.

Ahí están también, en paralelo, las otras historias contadas por reyes, nobles, cronistas y gentes de a pie que hablan de un vergel cinegético, de pabellones de caza llamados palacios, de familias propietarias, de ilustres invitados y de generaciones de guardas que han sentido cada palmo de tierra como suyo.

Y más historias plasmadas en crónicas y en libros de cazadores, naturalistas y aventureros que siempre vieron en Doñana un horizonte indómito, salvaje, inexplorado.

El caminar de Doñana por sí misma podría ser narrado de muchas maneras, todas válidas, porque ella es la historia de muchas historias, un libro abierto en el que cada día se escribe una línea más.

CRONOLOGÍA
FechaAcontecimiento
Primer milenio a. C.
Los fenicios fundan la ciudad de Huelva en la confluencia de los ríos Tinto y Odiel.
750 a. C. - 600 a. C.
La cultura tartesia se extiende por el Bajo Guadalquivir y el bajo Guadiana. Adolf Shulten y Jorge Bonsor, a principios del siglo XX, intentarán buscar evidencias de su presencia en Doñana.
Siglos II-VI d. C.
Los romanos conocen el área de las actuales marismas de Doñana en forma de un gran lago al que llaman Ligur. Este lago se habría originado por el cerramiento del gran estuario en el que desembocaba inicialmente el río Guadalquivir, debido a la formación de una barrera arenosa litoral de sedimentos fluviales empujados por el mar. Según las investigaciones de los arqueólogos Adolf Shulten y Jorge Bonsor (1922-1926) y de la Universidad de Huelva (1999) estos pueblos debieron dedicarse principalmente a la pesca, la salazón y la elaboración de derivados del pescado (garum). También extraían de estas tierras caballos, ya que en el Bajo Imperio Romano los caballos béticos eran muy valorados, sobre todo para las carreras de carros en los juegos circenses.
Siglo VIII d. C.
En el año 713 la antigua Huelva es ocupada por los árabes, que la llaman Welba. En esta época el lago Ligur ya no existe debido a que los sedimentos del río Guadalquivir (Wadi al-Kabir o Río Grande para ellos) lo han ido colmatando hasta convertirlo en una marisma surcada por caños y brazos. Los árabes continúan la tradición hispano romana de la cría caballar, principalmente para servicios militares, practicando cruces de caballos autóctonos con norteafricanos (raza árabe). El caballo salvaje que vive en estas marismas (llamadas por ellos al-Mada’in) tiene unas características morfológicas adaptadas al medio: cascos anchos para caminar por el fango, alzada media y gran fuerza. Recientemente algunos de estos caballos se han revelado como verdaderamente singulares y se ha pedido su reconocimiento como raza (Caballo de las Retuertas). En Doñana ya existe reconocida otra raza de caballos, la Yegua Marismeña, ligada a la actividad cultural denominada Saca de las Yeguas.
1238
Huelva es ocupada por los cristianos, que diez años más tarde llegan a la ciudad de Sevilla. El área de lo que será Doñana va siendo poblada por la zona norte, sembrándose de vides, higueras y olivos. La cría extensiva de caballos va decayendo hacia el sur según se aleja la frontera bélica, equilibrándose en el interior de la futura Doñana con otras ganaderías: vacuna, ovina, caprina y de cerda. En la costa se forman asentamientos temporales de pescadores.
24 enero 1256
Nace en León Alonso Pérez de Guzmán. Se considera que es el primer propietario particular de las tierras de Doñana.
1262
Niebla (Huelva), que con los musulmanes fue cabeza de un reino de taifas, es reconquistada por Alfonso X. En la contienda se utiliza por primera vez en Europa la pólvora con fines militares.
12 julio 1267
Alfonso X declara como terreno exclusivo de caza el comprendido entre los ríos Tinto y Guadalquivir y la costa atlántica. Esta zona se rige a partir de entonces por unos períodos de caza y veda. Una parte de esas tierras (entre la actual Villamanrique, la costa y el Guadalquivir), llamada Bosque de Las Rocinas, se acota como cazadero real. Asimismo, el rey Sabio manda construir la ermita de Santa Olalla, cerca de donde actualmente se encuentra la aldea de El Rocío (Almonte, Huelva).
1294
Alonso Pérez de Guzmán, alcalde de Tarifa, por no entregar la ciudad, permite que el ejército musulmán sacrifique a su hijo mayor, Pedro Alonso. Por este hecho, años después, Guzmán (conocido desde entonces como el Bueno), recibirá del rey Sancho IV –sucesor de Alfonso X– las tierras entre Arenas Gordas y la desembocadura del Guadalquivir (Dehesas del Carrizal y La Higuera), que formaban parte del cazadero real Bosque de Las Rocinas. Parece ser que la delimitación de estas primitivas tierras de Doñana es imprecisa (hasta donde el tañido de un caldero de cobre pueda ser oído). Estas propiedades convierten a Guzmán el Bueno en el I señor de Sanlúcar.
19 septiembre 1309
Muere Guzmán el Bueno en la batalla de Gaucín. Fernando IV el Emplazado –hijo de Sancho IV–, cede cuatro grandes dehesas al hijo menor, Juan Alonso Pérez de Guzmán (1285-1351), II señor de Sanlúcar.
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